El secreto

Cuando terminen de leer el presente texto seguramente dirán, ¿este es el secreto?, esto ya lo sabía. Se han puesto a pensar que han existido en nuestro mundo verdaderos iluminados, en el amplio sentido de la palabra – Aristóteles, Buda, Cristo, Da Vinci, Einstein, Gandhi, Goethe, Hawking, Miguel Angel, Mozart, Shakespeare, entre otros – que nos han tratado de enseñar… y nosotros seguimos en las mismas. Han sido nuestros asesores personales y nosotros seguimos con nuestros mismos “problemas” de siempre.

¿Cuántos libros no hemos leído sobre el poderío de nuestra mente, de la libertad que podemos lograr, tanto emocional, física como económica?, libros sobre aprender a ser felices y en donde nos ha dicho miles de veces que no necesitamos de nada ni de nadie externo para ser felices, que teniéndonos a nosotros mismos es suficiente. ¿saben por qué se siguen vendiendo esos libros?, porque no aprendemos, porque hacemos un gran esfuerzo, y lo logramos, por no oír y entender el mensaje.

¿Saben cuá es el problema?, que no terminamos, que no cerramos el círculo; así como a mí me faltó la L, solamente leemos, escuchamos o vemos una película u obra de teatro y nos quedamos en eso, luego se nos olvida, y lo que pareció que iba a cambiar por fin nuestras vidas, por impresionarnos en un momento dado, resulta que lo echamos al archivo muerto de nuestro cerebro y en pocas ocasiones lo recordamos.

Existen dos opciones para cambiar, que nos pase algo tremendamente fuerte y a partir de ello decidimos cambiar o que sin que nos pase algo especial, decidimos, voluntariamente, cambiar.

Cuando le pasa a uno algo impactante y no nos cambia, es que en verdad somos unos pendejos. Creo que la segunda opción es la más inteligente, analizar en dónde me encuentro, vivencialmente hablando, y si no me gusta lo que veo, recuérdenlo muy bien: cuando decido de verdad cambiar, sin autoengaños ni simulaciones… el cambio inicia.

Y es así como inicia el secreto, decidir cambiar; lo siguiente – ya parece receta de cocina – es arropar esa decisión limpiando todos nuestros pensamientos negativos de nuestra mente y trabajar – no hay de otra – para que no permitamos nunca más, ni siquiera, una nano emoción negativa en nuestra mente, nunca más, ¡basta!; no importa la situación en que nos encontremos, emocionalmente, física o económicamente.

Esto también pasará, es una frase que debemos permear fuertemente en nuestra mente, significa que cualquier situación extrema que nos suceda, sea mala o buena, nuestra mente, cuerpo y alma, saben que esto también pasará, lo que detona un balance entre lo mental,emocional y físico, es, como dicen hoy los jóvenes, alivianar lo malo y lo bueno, ya que el exceso de lo bueno también daña y creo que daña más que lo malo. Cuando digo bueno o malo es sólo para radicalizar los conceptos, podría decir blanco o negro, ya que qué es lo bueno y qué es lo malo, todo es relativo; en muchas ocasiones nos entristecemos cuando creemos que nos llegó un mal el cual en otro tiempo y circunstancia lo vemos como un bien; existe un dicho que viene muy a la mano: muchas veces cuando pierdes, ganas.

Dar gracias, siempre, y a toda hora, por lo que somos, por lo que hacemos y por lo que tenemos, si aprendemos de todo ello estaremos avanzando con nuestras vidas. Por más que pueda parecernos algo en extremo trágico, finalmente todo es relativo, tanto lo malo como lo bueno, según nuestras amplitudes de mira.

Nosotros mismos, son dos palabras clave en nuestras vidas; nosotros mismos somos responsables absolutos de todo, absolutamente todo, lo que nos pasa y no nos pasa en la vida, algunas veces voluntaria y otras, involuntariamente. Cuando quieras encontrar al culpable de todo lo malo y bueno que te pasa en la vida, mírate a un espejo, ahí lo encontrarás. Nosotros mismos podemos llegar al ser humano que queremos ser, a la felicidad que queremos encontrar y a la riqueza que queremos obtener.

Cuando te preguntes quién es el culpable de que seas infeliz, la respuesta es : tú.

Cuando te preguntes quién el culpable de que seas pobre, la respuesta es: tú.

Cuando te preguntes quién te sacará del hoyo, también la respuesta es: tú.

La pregunta, ¿cómo podré resolver mis problemas esenciales de vida?, es el primer paso hacia una nueva vida, el tiempo de respuesta, también tú lo decides.

Si tienes la posibilidad y si quieres, puedes depositarme la cantidad que tú quieras, las veces que tú quieras; si no puedes, si no quieres, lo único que te pido es que me sigas leyendo. Los datos necesarios para la transferencia son:

Clave SWIFT de Banamex México es: BNMXMXMM.

Cuenta CLABE: 002180700311981175

Nombre del beneficiario: Francisco Javier González

Gracias, mil gracias, por cualquier decisión que tomes.

Un fuerte y cariñoso abrazo. Paco González

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