De mí depende, de nadie más.

Una aventura extraordinaria, Life of pi, dirigida por Ang Lee, con Suraj Sharma, Irrfan Khan y Adil Hussain, una fantasía con toques filosóficos, excelentes efectos visuales; Lo imposible, The imposible, dirigida por Juan Antonio Bayona, con Naomi Watts, Ewan Mcgregor y Tom Holland, hay momentos que te quita la respiración, excelente producción; La caza, Jagten, dirección extraordinaria de Thomas Vinterberg y actuaciones maravillosas de Mads Mikkelsen y Thomas Bo Larsen, una película totalmente perturbadora, hay momentos que te dan ganas de salir corriendo de la sala.
Estas tres películas nos cuentan sobre lo frágil que es la vida ya que puede cambiarse radicalmente e incluso, terminarse, en un segundo, detonado por un accidente, por un fenómeno natural o incluso, al alterarse nuestra cotidianidad por un mal entendido o por una equivocada percepción, o por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.
La gran mayoría de nosotros vive como si fuéramos a vivir siempre y como si a nosotros no nos fuera a pasar absolutamente nada, por lo que vivimos, cómodamente, en nuestra zona de confort, en nuestros automáticos, nuestra mente cuerpo y espíritu los dejamos hibernando, soñolientos, por lo que vivimos a medias, y eso no significa que estamos ahorrando vida lo que nos llevaría a vivir más tiempo, por el contrario, estamos perdiendo media vida, es como tratar de ahorrar el amor para mañana, mañana amaré, mañana seré feliz, mañana viviré plenamente, mañana cambiaré mi vida, mañana seré más eficiente en mi trabajo, mañana tendré el control de lo que pienso, de lo que siento, de lo que digo y de lo que hago, mañana le diré que la amo o que lo amo, mañana le hablo, mañana dejaré de pensar, de sentir, de decir, de hacer, todo aquello que no quiero pensar, sentir, decir y hacer, mañana, mañana dejaré a esa persona que no amo, mañana dejaré ese estúpido trabajo, mañana, mañana, tonterías, mil veces tonterías, hoy es el día, repito, hoy es el día, ¿verdad Pedro Rojas?
Pedro Rojas es gerente de un restaurante de comida asiática, el cual frecuento, siempre con una sonrisa, siempre atento, conocedor puntual de todos los ingredientes de cada platillo, hace algún tiempo llegó a mi mesa y me dijo que tenían un nuevo platillo, le contesté que para la próxima y enfáticamente me comentó, hoy es el día Don Francisco, pudiera ser que para la próxima no hubiera el platillo, y yo agregué, o pudiera ser que no hubiera una próxima para mí, los dos reímos a carcajadas.
Existen automáticos que no son tan malos, como el no acordarse si cerramos la puerta de nuestra casa, o si cerramos el coche o dónde lo estacionamos, o dónde dejamos las llaves o nuestros anteojos, entre otros; sólo nos quitan tiempo, nos generan sustos y pequeñas preocupaciones; existen otros automáticos que verdaderamente son nocivos para nuestra vida, estar en automático apegados a nuestros mismos sufrimientos, a relacionarnos con el mismo perfil de personas, tengo una amiga que una vez le pedí me mostrara todas las fotos de sus ex novios, todos eran muy parecidos físicamente, de hecho, me confesó que casi tenían el mismo carácter y los mismos gustos, realmente parecía que les hacía casting, y siempre terminaba la relación en medio de un gran dolor lleno de agresiones mutuas, lo bueno, me dijo, es que ya estoy aprendiendo, cuando inicio una relación cómo ya sé cómo va a terminar me preparo y ya no me duele tanto el final; no cabía la menor duda, eso era afinar un automático, el mismo infierno con diferente diablo.
Muchas veces en nuestros trabajos sucede lo mismo, pasan los años en automático, haciendo cosas que no nos gustan pero que al pasar el tiempo las hacemos automáticamente y de repente vemos en el espejo a una persona que no nos gusta por haberse permitido vivir plenamente los automáticos. Pero no todo está perdido.
El gran secreto, The words, dirigiendo Brian Klugman y Lee Sternthal, con las excelentes actuaciones de Bradley Cooper y especialmente la de Jeremy Irons; maravillosa película y aunque debo confesarles que, para mi gusto, tiene algunos problemas de dirección, de todas formas los paso por alto ya que es un tema que me apasiona, escritores, además de ser una película inteligente.
Por qué digo que no todo está perdido, por qué una niña teniendo las peores condiciones al nacer al igual que sus primeros tres años de vida, hoy quiere ser una profesionista; veamos a nuestro alrededor a personas, no importa el género, edad, condiciones económicas, emocionales, de salud, teniendo todas las justificaciones para ser unos perdedores, para ser unos parásitos, unos tomadores (hablo de aquellos que toman todo de todos, que no se dan a sí mismos y que por supuesto no son dadores con los demás y con lo demás), me refiero a esos seres que tienen la capacidad de ser lo que ellos quieren ser, sin importar sus orígenes. El otro día escuche que Oscar Wilde decía que todos vivimos en el fango, pero algunos vemos las estrellas.
Resiliencia, sí, resiliencia es la clave; ya Boris Cyrulnik nos hablaba de este tema en su libro maravilloso que se llama Los patitos feos, transcribo el texto final: La vida es demasiado rica para reducirse a un único discurso. Hay que escribirla como un libro o cantarla como Brassens que, debido a su propia historia, comprendió que basta una minúscula señal para trans¬formar a un patito feo en cisne.
De acuerdo al diccionario, Resiliencia es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.
Las situaciones pueden ser diversas, mi ignorancia, mi pobreza, mi tristeza, mi auto devaluación, mi trabajo, mi medio ambiente, mi familia, mi esposa, mi amante, mis hijos, mis amigos, mis enemigos, mi salud, mi edad, mi autoestima, mis preferencias sexuales, mi hambre, mi país, mi mundo, mi estupidez, mis cuentos, mi ego, mis ilusiones, mi inteligencia, siempre yo, únicamente yo, yo soy el que creo mi propio infierno o mi propio paraíso, de mí depende, de nadie más.
Tengo la firme convicción que todos, todos nosotros, tenemos la maravillosa oportunidad de diseñar y vivir nuestro propio paraíso, sin importar nuestro origen ni nuestra situación actual, cuesta el mismo trabajo crear un infierno que un paraíso, y mucha veces es más difícil y complicado crear el infierno.
Por dónde empezar, cómo darme cuenta que lo que estoy viviendo no me gusta, cómo saber que quiero cambiar mi situación cualquiera que esta sea, cómo sé que sé o cómo sé que no sé.
Cuando tengo un sentimiento, por mínimo que sea de que algo anda mal, cuando me siento inquieto y no sé por qué, aunque pareciera que todo está muy bien, cuando trato de convencerme a mí mismo de que todo está maravillosamente bien, cuando me siento desconectado y no estoy claro de qué, cuando me siento fuera de lugar, cuando ni yo mismo sé lo que quiero, en fin, cuando siento que no estoy alineado con el universo, ¿saben de lo que estoy hablando, verdad?
Aquieta tu vida, aquieta tu mente, aquieta tu cuerpo, aquieta tu espíritu; todas las ideas que lleguen a tu mente, de cualquier índole, del pasado, del presente o del futuro, deja que lleguen y se vayan como vinieron, no te enganches a ninguna de ellas, y cuando se den cuenta que no te enganchas a ninguna, dejaran de llegar, es el momento de tener una íntima conversación contigo mismo, escúchate a ti mismo de lo que realmente quieres pensar, quieres sentir, quieres decir, quieres hacer y quieres tener, identifica tu bien ser, tu bien estar y tu bien tener.
A los tres minutos de que iniciemos este ejercicio, vamos a querer salir corriendo y encontrar el distractor más próximo, ver televisión, escuchar la radio, escuchar música, ir a la cocina a buscar algo de comer, hablar con alguien, sea quien sea, ver fijamente el teléfono para hipnotizarlo, suene y sea la persona con la que queremos hablar, y hasta certificamos que el teléfono funciona, y si tenemos dos teléfonos, nos hablamos a nosotros mismos para estar seguros de que funciona, salir a la calle, buscar un cine, un bar, un centro comercial, hasta el extremo de buscar a alguien, sea quien sea, conocida o no conocida, para engancharnos emocionalmente, y por qué no, sexualmente, ¿saben de lo que estoy hablando, verdad?
Conozco a una persona, muy aficionada al yoga, practica diario, lee muchos libros al respecto, alguna vez me comentó que ya era instructor y que estaba buscando la posibilidad de trabajar en ello, se desapareció un buen tiempo de mi vista, al volver a verlo le pedí me pusiera al tanto de su ausencia, me comentó, un poco apenado, que se había ido a España; ¿España, a practicar yoga?; no, para olvidar una mujer; ¿Hasta España?, te hubieras ido a un parque bonito de la ciudad y te hubiera salido más barato, ¿la olvidaste?; no; hazte dos favores, uno, saca de tu vida a la persona que ya decidió sacarte de la suya, y dos, practica natación.
Una vez leí que la voluntad es el arma más poderosa del ser humano.
Cuáles son las herramientas para movernos de lugar, para ya no estar más en donde estamos; si ponemos mucha atención a lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos, podemos conocer quiénes somos, por lo tanto, podremos escoger la herramienta e intensidad del uso de la misma, que sea más útil para nosotros.
¿Se han dado cuenta lo que pasa en las empresas?, ninguna es igual a otra, independientemente que su o sus productos sean los mismos o parecidos; cada empresa tiene que buscar los principios, procesos y políticas, que les sean más benéficas, en la mayoría de las veces una solución que fue buena para una, no necesariamente es buena para otra. ¿Saben de lo que estoy hablando, verdad?
Ya sabemos que queremos movernos de lugar; ya tenemos la intención y compromiso de movernos; ya tenemos una idea clara, y a veces no tan clara, hacía a dónde queremos movernos, lo importante es movernos de lugar; primero necesito saber dónde estoy parado exactamente y en qué condiciones, en qué contexto; observar puntualmente, todo lo que pienso, todo lo que siento, todo lo que digo y todo lo que hago y analizo si lo que pienso, siento, digo y hago me está moviendo de lugar o me está anclando al mismo de siempre, tengamos el valor de hacer los ajustes necesarios, algunos serán severamente dolorosos, es verdad, pero tengamos la valentía de atravesarlos; encontremos el equilibrio en nuestras vidas, cada uno de nosotros sabe perfectamente cuando está uno bien en todos sentidos, ese es el verdadero punto de equilibrio que debemos encontrar.
Estemos atentos a todas las posibilidades que nos da la vida y en especial las que nos damos a nosotros mismos y aprovechemos todas las oportunidades para movernos de lugar; sólo tengamos cuidado en aquellas trampas puestas por nosotros mismos disfrazadas de posibilidades y oportunidades que tienen como fin regresar a nuestros apegos.
Cada uno de nosotros tiene la actitud, el talento y el esfuerzo necesario para diseñar su propio paraíso, si no es ahora, ¿cuándo?, si no soy yo, ¿quién?
Hoy es el primer día del 2013, hoy es el día, para lo que quieran, hoy es el día.
Mi agradecimiento profundo por leerme, por sus comentarios; es un privilegio estar en el mismo espacio; les deseo de lo bueno de la vida, lo mejor, hoy y siempre. Un fuerte y cariñoso abrazo. Paco González

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